Archivos de la categoría ‘Fantasía’

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Dororo. Demonios a la japonesa.

Lunes, 02 Junio, 2008

Dororo

Hoy vamos a revisar una película japonesa: Dororo.

En plena época de guerras samurais por la conquista de Japón, un guerrero malherido vende el cuerpo de su hijo que va a nacer a cambio de todas las tierras en un templo gobernado por 48 demonios dejando una cruz en la frente del guerrero como muestra de su pacto.

20 años después, Hyakkimaru es el hijo del guerrero que lo vendió, pero su madre quiso mantenerlo con vida y lo abandonó en el cauce de un río. Encontrado por un chamán especialista en la regeneración de miembros, le reconstruyó todas las partes del cuerpo con cuerpos mutilados de niños por la guerra. Un trovador errante le cede una katana al chamán para implantársela al niño para venganrse de los demonios que le robaron el cuerpo y se la implantan en el brazo izquierdo. Hyakkimaru creció y ahora está listo para su venganza. Cada vez que mata un demonio con la katana vengadora recupera una parte de su cuerpo y esa es su misión en la vida, recuperar su cuerpo completo.

Dororo es una ladrona “hombre” que persigue una venganza, matar al responsable de la muerte de sus padres, el líder de un ejército Daigo Kagemitsu. Reniega del cuerpo de mujer y se hace pasar por hombre para cumplir su venganza. Dororo se cruzará en el camino de Hyakkimaru y ella se sentirá sorprendida por la katana que tiene en el brazo izquierdo, necesitándola ella al ser una katana de venganza para cumplir la suya. Dororo acompañará a Hyakkimaru hasta que recupere el brazo izquierdo soltando así la katana implantada y pudiéndola robar ella.

Dororo es de las películas que visionas y al principio apunta muy buenas maneras, una idea estupenda, samurais, época Edo, guerras, demonios, ladrones, todo lo necesario para una película típica de acción, acción con unos efectos especiales a ratos sublime, a ratos heredados de la serie Bioman, a ratos sin suavidad en las texturas, con superposiciones deprimententes y muy mal hechas. Efectos de combate entre demonios y Hyakkimaru sin mucha definición, irrisorio el combate entre el pájaro y el prota. Grandes fallos interpretativos y argumentales. 140 minutos de tedio y fantásticas escenas.

Los actores son bestialmente malos de solemnidad, el personaje de Dororo es exasperante, cansino, intentando poner la nota de humor en un guión no muy elaborado. Hyakkimaru se sabe desde el principio que es sordo y ciego, pero él no tiene problemas a la hora de ver, una interpretación bastante pésima de un ciego en comparación con otras.

El ambiente creado viene heredado de un manga del padre de los manga: Osamu Tezuka. Ya se puede apreciar en la portada que es la obra maestra de Osamu Tezuka, ¿obra maestra? La obra maestra de Tezuka es Astroboy, Kimba el león blanco, La princesa caballero, ¿pero Dororo?

Dororo es una película venida a menos, con detalles muy bien logrados pero con escenas robadas de series B, los actores de doblaje (tan avalado el doblaje en España) son malos, no expresan con las voces las emociones que, con dificultad, expresan los actores. Que sí, que el manga es así y así ha de pasarse a la gran pantalla, no lo sé, pero era una película que podría ser genial y al final se queda en eso, en algo a ratos infumable y a ratos genial.

Esperan rodar una trilogía de la historia debido al éxito en Japón, por mi parte no esperen contar para verla, ¿o sí?

Hurón

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Stardust. Una estrella de fantasía.

Jueves, 03 Abril, 2008

Stardust

Realmente tengo que reconocerlo, me pirran este tipo de películas. Al principio de visionar Stardust no se puede evitar encontar parecidos a Big Fish (que por cierto tengo que comentar un día de estos).

La película versa sobre un pueblo llamado El Muro, se llama así porque hay un muro que divide los dos reinos, Inglaterra y Stormhold. Este pueblo es el último antes del muro donde hay una brecha para pasar. Un joven, Dunstan Thorn, está intrigado por ver qué es lo que hay detrás del muro, por qué hay un guarda que impide el paso. Se aventura y descubre un mundo de fantasía, una mujer, etc.

A los nueve meses de su incursión, le dejan un niño en la puerta que se llama Tristan, este muchacho será el protagonista de nuestra alocada aventura. Tristan, enamorado locamente de Victoria la cual le ignora porque es pobre y prefiere a un galán adinerado, emprende una hazaña después de ver caer una estrella en el reino de Stormhold. Jura a su amada que traerá la estrella para pedirle la mano en una semana, que es cuando cumple ella años.

Cuando entra en Stormhold es cuando cambia totalmente la película. Como cabía esperar hay una gran variedad de recursos de fantasía: brujas, reyes, magia, fantasmas, piratas, piedras preciosas, etc. La estrella es una mujer, Yvaine, que ha caído por culpa del Rey de Stormhold. Personajes dispares se entremezclan en el cuento y se cruzan porque tienen intereses comunes: El principe Septimus, el Pirata Shakespeare y la bruja Lamia. Todos ellos actores secundarios de lujo para la película, sin duda lo más remarcable de ella: Robert de Niro y Michelle Pfeiffer. Los personajes principales, desconocidos para mí, dan inocencia a la película y a la trama, dejando que siga fluyendo esa maravillosa historia de fantasía, dejándote creer en mundos de hadas, brujas, estrellas; geniales, sin duda.

Como tales películas, hay mucho humor infantil entremezclado en la trama principal, siguiendo con ese juego fantasioso, volviendo a nuestras más tierna infancia. El juego de luces en la película no deja nada oscuro, exceptuando la guarida de las brujas, obviamente. Sin duda remarcaros el personaje secundario de la cabra, no os voy a contar nada porque me parece de lo mejor de la película, humor sencillo y acertado.

Al terminar la película te das cuenta de que Michelle Pfeiffer es la reina en el film, hace un papel genial de Lamia, se come al resto de reparto. Esto no hace bien a los personajes principales, que parecen que están en inferioridad, que no le dan cuerpo a la película más que para llevar una trama para adelante. La película le falta chispa cuando termina, no sé, quizá la historia de amor es muy típica, el reparto no está muy logrado, el ritmo… no sé, pero le falta algo. Quizá esos toques de magia que tan bien expone y desarrolla Tim Burton en sus historias fantásticas, aunque Matthew Vaughn apunta maneras muy buenas.

Una buena película basada en un libro escrito por un escritor de comics, Neil Gaiman (gracias Scriers). Recomiendo que la vean, se van a llevar una sorpresa muy agradable y un buen rato familiar en el sofá. Y a soñar con las estrellas.

Hurón.