Archivos de la categoría ‘Engendro’

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Palíndromos. Embarazo ¿no? deseado.

Lunes, 16 Junio, 2008

Volvemos a revisar otra película independiente. Palíndromos.

Una niña de 13 años embarazada, se escapa de su casa después de abortar para volver a intentar quedarse embarazada. Por el camino descubre un mundo fuera de la inocencia. Nada es lo que parece, dos lecturas, por ello se titula la película así, Palíndromos.

La película comienza con el funeral por el suicidio de Dawn. Aviva, familiar de Dawn se convence desde pequeña para quedarse embarazada y tener muchos niños. Después de conocer a Judah, hijo de una amistad de la familia, varios años después, se queda embarazada. Los padres convencerán a su hija para que aborte y cuando lo logran Aviva se escapa de casa para volver a quedarse embarazada. Sufrirá diferentes estados, conociendo mientras se escapa a Mark, joven extraño que intenta llevarla a casa; un camionero que abusa de ella; Peter Paul y su familia extrema cristiana salida directamente de un tienda de los horrores; al médico que le practicó el aborto y a su familia.

Lo más impactante de la película es que hay aproximadamente 7 actrices y un actor que representan a Aviva, cambiando cada vez que se hace una nueva escena, desde una niña delgada, hasta una mujer adulta obesa, pasando por la interracialidad, con esto consigue que la película sea un conjunto de cortos que narran una misma historia enlazada. Viendo la buenas maneras, la película es débil, muy débil en guiones donde no abundan las profundas reflexiones, es muy lenta en su desarrollo, el interés en la película desaparece pasados 15 minutos, no se aclara nada ese cambio de actrices, sólo dos actores destacan, Sharon Wilkins, que actúa siendo Aviva en “Mama Sunshine” y Ellen Barkin haciendo de la madre de Aviva. Otra película con una buena declaración de intenciones, con una profunda reflexión acerca de la pederastía, diferentes puntos de vista y reflexiones que se quedan en eso, buenas intenciones.

Todd Solondz, director experimentado que fue endiosado por su primera película “Bienvenido a la casa de Muñecas” (pendiente de verla) ha hecho una película plagada de cortos al cual menos interesante que el anterior, lleno de bostezos y sin ninguna escena destacada, quizá la casa de Mama Sunshine esa la parte más interesante de la película, 10 minutos de aproximadamente 100 minutos que dura el film.

No recomiendo ver esta película excepto en casos de extremo insomnio, seguro que se lo curan.

Hasta otra!

Hurón.

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Inland Empire. Porque yo lo valgo

Viernes, 25 Abril, 2008

¡Pffffff! ¿Qué has hecho David Lynch?

No vale la excusa; película dentro de película ni nada por el estilo. Estamos ante un pestiñazo de casi tres horas que ya a la media hora de metraje dan ganas de quitar. Sinceramente, no es que no haya entendido esta ida de olla. La película es mala, mala hasta el final. A mi parecer, David Lynch ha rizado el rizo. Es como si antes de empezar a idearla estuviera pensando en cómo quedarse con la gente. Seguro que se sorprendió ante la grata acogida de Carretera Perdida (película que a día de hoy aún no la he comprendido en su totalidad pero que no puedo dejar de ver), hizo lo mismo con Mulholland Drive forzando un poco más la paranoia entre lo real y el sueño a momentos que, por su total incomprensión, dejaba largos vacíos que no aportaban nada al metraje y llegaban a cansar, aún así la historia se podía seguir y las imágenes mantenían esa fuerza oculta que impregna a todas las películas de este gran director (para mi gusto de mucho menor valor artístico que Carretera Perdida). Y con Mulholland Drive le cayeron todos los premios que debió llevarse su espléndida Carretera Perdida que curiosamente no tiene ninguno. Entonces este tío pensaría: “Joder, la hago más incomprensible y me aplauden. Voy a hacer una patata a ver qué pasa y cuánto me dura“. Y claro, le dejaron hacer este engendro de Inland Empire.

Añadir que estaba pensada para ser una serie y cuando vieron el episodio piloto sencilla y lógicamente dejaron que se lo comiera él solo. “¿Cómo? ¿Qué lo que he grabado no vale para nada? Da igual. La alargo un poco más con más paranoias sinsentido y tengo otra película“. Y aquí está, Inland Empire. Esta vez con dos únicos premios relacionados con el cine experimental. Los premios lo dicen todo, ¿no? David Lynch, esta vez te has pasado.

La película en sí no hay por dónde cogerla. Parece que la historia principal narra las peripecias de una actriz venida a menos que va a volver a destacar interpretando una película maldita porque la han intentado rodar una vez y salió mal con la muerte de sus actores principales. Parece ser que la película está basada en un antiguo cuento polaco que versa sobre la historia de amor de una pareja. Esta actriz tiene un marido cabrón que sabe polaco y, a pesar de saber lo que tiene en casa, se enamora de su compañero de trabajo. Esta actriz parece que confunde la realidad y ya no sabe cuándo está interpretando y cuándo no (mmm, me recuerda a Perfect Blue). Con la excusa de Polonia viajamos a dicho país para conocer la historia de malos tratos hacia una mujer. Surgen numerosas tías que le dan como consejos a nuestra protagonista. Por cierto, parecen prostitutas y creo que están asesinadas por sus hombres. Todo esto se mezcla con una familia de conejos que están en una habitación. También se viaja por el tiempo, por supuesto.

En fin, todo tiene un tufillo de ser perpetrado para que sencillamente no te enteres de nada. Lo has logrado, David Lynch. No me he enterado de nada como en Carretera Perdida y Mulholland Drive. Pero esas películas despiertan un interés que ésta no tiene. No apetece nada devanarte los sesos para encontrarle un sentido porque, en contraposición a las otras películas, Inland Empire es un sinsentido en sí mismo y se nota. Para más inri, es fea de ver. Lejos quedó aquellas magníficas imágenes con música celestial que muchas veces nos ha brindado este director como Carretera Perdida o Una Historia Verdadera.

¿Qué se salva pues? Pocas cosas. La historia que cuenta el que siempre va con el director a los actores para sacarles dinero es lo único que salvaría de esta película que, a pesar de no entender, afirmo que es un gran bodrio. Porque he visto muchas películas que no tienen ni pies ni cabeza (hecho que te hace dudar y no te permite juzgar ya que, como no la has entendido, no quieres parecer tonto y calificar mal una película que a ojos de otros es sublime. Digo esto porque he visto por ahí muchas estrellas para esta película que supongo que estarán calificadas por este motivo) y aún así me han gustado ya sea por las imágenes o porque me revuelven el subconsciente.

Si quieren torturarse, pueden visionarla. Yo ya les he avisado. Si al menos no durara tanto se haría hasta levemente digerible por ver algo nuevo y diferente. De todas formas, es bastante loable que un director pueda hacer lo que le venga en gana tal y como está el mainstream. Además no tengo ningunas ganas de volver a verla para sacarle algo más, que puede ser que lo tenga, que no halla descubierto. Si la ven y lo descubren, no duden en comunicármelo. Me gustaría verle algo bueno a este engendro por el nombre de su director.

 

Más info: http://www.imdb.com/title/tt0460829/ 

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Moscow Zero. Demasiado frío.

Viernes, 21 Marzo, 2008

MoscowZero

Con un muy buen comienzo introductorio a través de una voz en off narrando una antigua leyenda sobre los túneles que hay bajo la ciudad rusa y que, como todo el mundo sabe y cree, interconecta lugares religiosos ya sea iglesias, conventos, etc; empieza esta película que se desploma a las primeras de cambio.

La película trata sobre Owen, un párroco que va a la búsqueda de su amigo antropólogo Sergei Spassky que se ha metido en los túneles tras una leyenda que habla de demonios que se comen a los vagabundos sin dejar rastro y que no sabe nada de él, suponemos desde hace mucho tiempo porque sino no iría a buscarlo. Tras formarse el grupo que va a ir tras él: dos rusos que les guiarán por los túneles, el párroco Owen y un ex-compañero que dejó tirado a Sergei, viajan por el metro hasta lo que llaman la superficie a buscar a Tolstoy, el amigo borracho de Sergei y el que se supone que le ha dado toda la información necesaria. Para que puedan imaginarse a grosso modo la película, el encuentro fue más o menos así de vacío:

Tras darle una botella de alcohol, Tolstoy decide por fin atenderlos y le pregunta el cura: ¿Está Sergei abajo?. A lo que éste responde que sí, el otro dice que vale y le desea suerte porque la va a necesitar (la misma que yo necesité para no quedarme dormido).

Si el personaje más misterioso e importante aporta esta información a la historia, imagínense el devenir del resto de la película. Es tan mala y aburrida que para hacerla más amena se entremezclan escenas del grupo de búsqueda, Sergei tratando de encontrar algo, unos niños que recorren los túneles como si fueran fantasmas y lo que se suponen que ven los demonios. Al principio es soportable ya que te mete un poco en la trama, pero esa misma forma de montaje te saca de ella cuando ves por quinta vez a los niños corriendo sin más, a Sergei dando vueltas hablando solo y la visión de los demonios que, por cierto, son muy selectivos, sólo matan a los extras y a los personajes odiosos: uno de los rusos y cómo no, el ex-compañero de Sergei.

Y lo peor de todo es que es una película de miedo y lo único que da es sueño. Los demonios no se ven ya que son sombras, se explica muy poco el por qué y no hay ni un momento de suspense o tensión. Todo sucede tan lánguidamente que incluso los actores forman parte de los túneles, no son nada expresivos. Sí, hablan mucho de miedo pero como si estuvieran en casa tomando una cerveza.

La directora, Luna, ha querido hacer una película tan alejada de lo comercial que ha desperdiciado una película que podría haber sido muy entretenida ya que tenía todos los elementos necesarios: sociedades bajo tierra, elementos sobrenaturales y una historia de dolor que ocurrió en un convento y que es la causa de todo. Espero que fuera un encargo. Lo único bueno que tiene es el juego de color que van del azul al rojo dependiendo de la situación.

La película dura una hora y cuarto aproximadamente, cosa que se agradece cuando no es una película buena. Lo malo es que después de verla me he quedado igual que si hubiera visto una que durara más de dos horas. No la vean. Y si la ven, que sea a una hora en la que estén muy despiertos, abstenerse después de comer o bien entrada la noche. Querréis más al sofá que el televisor.

 

Más info: http://www.imdb.com/title/tt0488164/

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Shortbus. La película disfraz.

Martes, 18 Marzo, 2008

Bueno, mi primera crítica de cine va a ser para esta película.

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Shortbus

¿Qué es esta película?

Esa creo que es la pregunta cuando empiezas a visionarla, primeras escenas: un colega grabándose en una bañera sus genitales, viendo como mea y después como hace burbujas con sus gases; una dominadora del sado dándole con el látigo a un jovencito; una pareja (la mujer chino-canadiense) haciendo el amor en diferentes posturas; el mismo colega del principio se está grabando intentando hacerse una automamada; la dominadora dando con el látigo y el jovencito masturbándose; la pareja sigue con más posturas; el colega que se llega en su afán de automamada y se corre en su misma cara; el jovencito azotado que se corre y deja el manchurrón en una pintura moderna-abstracta-trazos; la pareja que termina de chuscar y acaba la presentación.

Bien, John Cameron Mitchell, te has quedado a gusto. Me encantan estas películas que son de género independiente y como tal pueden hacer lo que les venga en gana. En sí, es una película coral, donde hay tres historias diferentes que se cruzan en un garito, Shortbus, que es un lugar de ocio que quieras, donde hay una mezcla de gente dispar, una pequeña tienda de los horrores, con salas para darle a la orgía entre lo que quieras.

La película trata sobre Sofie, la chino-canadiense, que es anorgásmica, amén de ser una terapeuta sexual, busca su manera de lograr un orgasmo en Shortbus, aconsejada por una pareja de gay Jamie y James, éste último es el del principio que se autofelaba, que han ido a ver a la terapeuta porque quieren abrir su relación a más personas y quieren un consejo. En Shortbus, Sofie encuentra a Severin, que es la dominadora que le gusta hacer fotos con su Polaroid y decorarlas, ésta tiene el problema de que no tiene un novio fijo y sólo tiene orgasmos con su mano.

La historia sigue desarrollándose, con el tema referente sexual en casi todas las conversaciones, con escasos golpes de humor muy acertados, agregándose personajes nuevos a la trama, como el pequeño Ceth con el que Jamie y James hacen un trío y creo que la escena más transgresora de la película. ATENCIÓN SPOILER: Mientras están con las bocas ocupadas comiendo “palos de nata”, empiezan uno a entonar en el ojete del otro el himno de EEUU, situación bastante surrealista y cómica. Seguro que allí ha dado mucha polémica.

Bueno, decir tiene que la película es explícita, que todo se ve con tal naturalidad así que no puedo enmarcar esta película en el género erótico porque no tiene nada de sensual, las escenas de sexo son crudas, rozando la pornografía, creando polémica. Cuando la estaba viendo pensaba que era una película porno con más guión que el resto. A su favor decir que consiguió despertarme y que te quedas viéndola por pensar, ¿y ahora qué se va a invertar el guionista y director?

De positivo de la película no hay nada, quitando los actores que hacen creíbles sus disparatadas historias, así que la condeno a mi primer engendro, no me ha gustado, tampoco soy muy puritano para que me provoque y monte el espectáculo. Allá vosotros si queréis verla.

Hurón