Poco hay que hablar de Big Fish, quizá sea el culmen de la carrera cinematográfica de Tim Burton o todavía nos dé una sorpresa que supere con creces la fantasía reflejada en esta historia. Historia que muestra el buen hacer de este director con los elementos que mejor lo definen: fantasía, drama y espíritu gótico.
William Bloom es un hijo que vive enfadado con su padre porque siempre está harto de sus cuentos y que narre la historia de su vida de una manera muy fantasiosa. Después de dos años sin hablarse con él, vuelve porque su padre cae gravemente enfermo y está con él en sus últimas etapas de su vida.
Edward Bloom, fabulista acérrimo, nos narra su vida, sin faltar detalles de su infancia, juventud y vida adulta, presentándonos a un sinfín de personajes maravillosos y con su toque de delirio de cuentos. No podían faltar a su amigo Karl el Gigante, la bruja, las siamesas Ping y Jing, sirenas, su amor Sandra Templeton ladrones de banco, etc. En fin, un compendio de cualquier historia de fantasía que se precie. Hilvana historias coherentes una detrás de otras, describiendo una vida fabulosa y perfecta en su sentido, ocultando la auténtica realidad maquillándola de colores. En ella demuestra su simpatía por afrontar todas sus etapas con una sonrisa, siempre iluso y perseverante en todo lo que se propone
Tal como se prevee la película está desarollada por varios cuentos que Ed Bloom narra a su hijo y a su nuera Josephine, dando explicaciones del por qué de muchas cosas que le pasan o le han pasado. La estructura de la peli, como tal caso está dividida por las peripecias de Ed joven en sus cuentos y fábulas y de mayor en su casa al cuidado de su familia. Este estilo de narración y desarrollo en la película no le quita ritmo, muy bien enmarcado y encajado sus historias con la realidad.Quizá peque de excesivamente larga, pero realmente el tiempo con esta película pasa muy rápido.
Seguramente la película tenga, para mi opiniún una de las mejores escenas románticas del cine ATENCIÓN SPOILER Ed, para sorprender y enamorar a su idolatrada Sandra Templeton descubre que sus flores favoritas son los narcisos amarillos, aparece en la puerta de la residencia donde vive Sandra lleno de narcisos amarillos. Un enorme jardín con sólo esas flores. FIN SPOILER
El trabajo de Albert Finney es inmejorable, haciendo un papel redondo de Ed Bloom senior para enmarcar, genial de principio a fin, muy gesticuloso y con caras de perfecta expresividad como un niño que se cree todas estas historias. Destacar también a Helena Boham Carter que hace un más que correcto papel. Más secundarios como Danny DeVito (especialista en ello), Steve Buscemi, Jessica Lange… todos ellos tienen pequeños papeles pero logran una gran actuación. Ewan McGregor es el que no me gusta, no termina de encajar en estas historias haciendo de Ed joven, no sé, comparar a Albert con Ewan e imaginar que son los mismos… Ewan no rezuma tanto carisma como Albert y se hace un poco irreal.
Todo ello acompañado de la música de Danny Elfman. En fin, una película de Tim Burton para enmarcar, para ver y disfrutar de esos cuentos que maquillan la verdad. Como cuando niños teníamos los cuentos de la cigüeña, Ratoncito Pérez… una peli para hacer un revival a la infancia. Disfrútenla.
Hurón.






